Una pregunta que me realizan habitualmente mis pacientes es si las infecciones en sus dientes pueden tener repercusión sobre el resto del organismo. A veces acuden asintomáticos, es decir, sin dolor ni inflamación, y casualmente en una radiografía apreciamos un foco grande de infección asociado en muchos casos a una endodoncia previa que no ha sido efectiva.

Las causas por las que esa endodoncia previa no ha sido efectiva pueden ser muy variadas, desde una técnica inadecuada, hasta dificultades anatómicas de difícil resolución. Pero un endodoncista, con unas pruebas diagnósticas adecuadas, y sobretodo con un microscopio operatorio, va a ser capaz de resolver muchas de estas situaciones.

En cambio, no siempre somos capaces de transmitir al paciente la importancia de tratar infecciones de ese tipo, y es precisamente sobre ese aspecto del que quería hablarte hoy.

El absceso apical, esa infección en la punta de la raíz, tiene muchos efectos adversos, a veces duele, o se inflama la encía, y puede hacer que el diente se mueva e incluso se pierda. En cambio, el verdadero problema y lo que nos preguntamos hoy, es si este tipo de infecciones pueden pasar al resto del organismo, a través de los vasos sanguíneos que pasan por alrededor e interior de nuestros dientes, y viajan al resto del cuerpo.

Este artículo y este otro, profundizan en esa cuestión y encuentran asociación entre la infección periapical y enfermedades sistémicas. Estas son algunas de sus conclusiones:

  • La infección apical puede potenciar la diabetes y aumenta la sensibilidad a la insulina.
  • Aumentan los marcadores serológicos de inflamación, y puede llegar a desencadenar una respuesta inmunológica sistémica, que afecte a la salud general.
  • La presencia de infección apical aumenta el estrés oxidativo. ¿Sabes todos esos alimentos antioxidantes tan saludables que nos recomiendan que tomemos? Pues el estrés oxidativo consigue justo lo contrario, altera el balance prooxidativo-antioxidante en favor del primero.
  • Aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares entre 3 y 5 veces.
  • En embarazadas aumenta el riesgo de preeclampsia (hipertensión, edema, aumento de peso).

Así que sí, debemos ponernos en manos de un endodoncista para tratarnos esas pequeñas infecciones aunque no nos duelan. Es de sentido común, que tener infección dentro de alguno de nuestros huesos no puede ser beneficioso, pero sabiendo lo que dice la ciencia al respecto, ya no debe quedar ninguna duda.

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