Consejos acerca de salvar los dientes

Hoy en día los pacientes tienen más opciones que nunca para tratar sus dientes. Es importante que entiendas las diferentes opciones disponibles, y cómo afectarán al futuro de la salud de tus dientes, por ello, desde Vélez y Lozano os traemos una serie de consejos.

salvar-tus-dientes

Salvar un diente mediante la endodoncia debería ser siempre tu primera opción para obtener los mejores resultados funcionales y estéticos. Hay muchas ventajas en salvar un diente natural:

  • Masticación eficiente
  • Fuerzas de masticación normales: puedes seguir comiendo todo lo que te gusta.
  • Apariencia natural
  • Reduce la necesidad de tratamientos más costosos

Consejos:

  • Cuando sea posible, escoge siempre “matar el nervio” frente a extraer el diente. Aún no existe una dentadura, puente o implante que parezca, se sienta y funcione tan bien como un diente natural.
  • Antes de extraer una pieza, pregunta siempre al profesional que te atiende si sería posible mantener el diente con una endodoncia.
  • En aquellos casos en que tengas dudas, acude siempre a un endodoncista exclusivo. Los endodoncistas tienen experiencia y formación de postgrado para el alivio del dolor, y usan instrumental avanzado para hacer el tratamiento de forma eficaz y cómoda.

¿Qué debes evitar?

¡Nunca elijas la extracción por que pienses que va a ser más barato! Cuando se extrae un diente natural, debe ser sustituido con un diente artificial para evitar que el resto de dientes se mueva y evitar problemas en un futuro. El coste de una dentadura, un puente o un implante – además de conllevar la extracción – es más elevado que el de una endodoncia que hará que tu diente dure años.

¡Nunca elijas la extracción por que pienses que la endodoncia es dolorosa! Las técnicas modernas y la anestesia de hoy en día, hacen de la endodoncia un tratamiento casi indoloro. De hecho, las molestias suelen ser peores tras la extracción del diente.

¡Nunca elijas la extracción porque pienses que va a ser más rápida! La endodoncia suele requerir una o dos citas de una hora. Una extracción requiere una única visita, pero la reposición de ese diente mediante una dentadura, puente o implante, requerirá múltiples visitas adicionales.

Anuncios

¿Qué ocurre tras hacerme una endodoncia?

Cuando un endodoncista nos realiza un tratamiento de conductos – comúnmente conocido como ‘matar el nervio’ – es normal sentir cierta molestia en la zona durante unos días después, mientras se lleva a cabo el proceso de curación.

endodoncia

También es posible notar algo de dolor en la mandíbula como consecuencia del esfuerzo realizado para mantener la boca abierta durante el tratamiento. Estos síntomas son pasajeros, y normalmente se solucionan sin complicación mediante el uso de medicación analgésica. Es importante que sigas las instrucciones de tu endodoncista en Murcia relativas a la medicación.

Consejos a tener en cuenta tras el tratamiento

  • No comas nada hasta que se te pase el efecto de la anestesia. Evitará que te muerdas el labio o la lengua.
  • No mastiques con el diente endodonciado hasta que se termine la reconstrucción definitiva (empaste, incrustación o corona).
  • Mantén un higiene adecuada como harías normalmente.
  • Si tienes un empaste provisional, es normal que se desgaste una pequeña capa, aunque a veces pueda parecer que se ha caído entero, lo normal es perder sólo la parte más superficial.
  • Contacta con tu endodoncista en cualquiera de estos casos:
    • Inflamación evidente tanto fuera como dentro de la boca
    • Reacción alérgica a la medicación, incluyendo enrojecimiento o picor
    • Reaparición de los síntomas iniciales
    • Los dientes ‘chocan demasiado’ al morder

Por otro lado, es posible que sigas notando sensaciones extrañas unos días después de que la endodoncia se haya realizado. Sin embargo, si continuas con dolor intenso pasadas las 48 horas, contacta con tu endodoncista.

¿Qué cabe esperar?

Un diente con un tratamiento de endodoncia realizada con microscopio, seguido de una restauración adecuada, puede durar tanto como tus otros dientes naturales. Después de ser restaurado, tienes que mantener una buena higiene oral, la cual incluye cepillado, hilo dental, y revisiones y limpiezas con tu dentista, como en la clínica dental Vélez y Lozano.

endodoncia-reconstruccion-emilio-gil-lopez-velez-lozano-murcia-md

Es posible que tu endodoncista haga una radiografía cada cierto tiempo para comprobar que el diente está curado y no hay ningún problema. A veces, un diente endodonciado no se cura o sigue doliendo. En otras ocasiones, un diente endodonciado puede enfermar o doler meses o incluso años tras un tratamiento exitoso. Cuando esto ocurre, normalmente, el diente puede salvarse repitiendo el proceso de la endodoncia.

Fisuras dentales.

Cada vez más frecuentemente, vemos la presencia de dientes fisurados en los pacientes que acuden a la clínica dental Vélez y Lozano de Murcia. Esta es una situación muy frecuente que, por lo general, no llega a ser problemática, pero en ciertas ocasiones puede suponer dolor o, incluso, la pérdida del diente

Existen diferentes tipos de fisuras, que clasificamos en función de sus síntomas:

1. Dolor espontáneo al masticar
2. Molestias al “soltar” la mordida
3. Sensibilidad a temperaturas frías o calientes

En muchas ocasiones, el dolor puede ser espontáneo, y puede que tu dentista tenga dificultad para saber qué diente es el que te está causando dolor. Si estás teniendo estos síntomas o sospechas que tu diente puede estar fisurado, debes recurrir a un endodoncista, el cual está especializado en tratar dientes fisurados.

El resultado del tratamiento depende del tipo, localización y profundidad de la fisura. Es importante buscar tratamiento cuanto antes, sin dar lugar a que pueda empeorar la situación. Una vez tratados, la mayoría de dientes fisurados continúan funcionando y permitiendo la masticación adecuada durante años.

¿Por qué duele un diente fisurado?

Para entender por qué duele un diente fisurado, primero tenemos que conocer un poco de la anatomía dental. Dentro del diente, bajo el esmalte (lo blanco de los dientes), existe otra capa de tejido duro denominada dentina,y dentro de esta, existe un tejido blando denominado pulpa dental. La pulpa dental contiene los nervios y vasos sanguíneos del diente.

partes-del-diente
Cuando los tejidos duros exteriores se fisuran, masticar causa que las partes fisuradas se muevan, y la pulpa dental se irrita. Si esto sigue ocurriendo, la irritación puede llegar a un punto de no ser reversible.

El diente fisurado puede que no solo duela al morder, si no también ante cambios extremos de temperatura. Con el paso del tiempo, un diente fisurado puede empezar a doler por sí mismo. Las fisuras extensas, pueden propiciar la infección de la pulpa dental, la cual se puede extender al hueso y a la encía que rodean al diente.

¿Qué pasa si se me ha ‘desportillado’ un diente?

La mayoría de los dientes desportillados pueden ser reparados pegando el trozo perdido, o bien mediante un empaste o una corona del color del diente. Es importante acudir cuanto antes al dentista para que arregle el diente estropeado y así evitar que pueda empeorar.

diente-desportillado

¿Cómo se trata un diente fisurado?

Existen muchos tipos de diente fisurado. El tratamiento y el pronóstico de un diente fisurado depende del tipo, localización y extensión de la fisura.

Microfisuras de esmalte.

Las microfisuras de esmalte son pequeñísimas fisuras que solo afectan al esmalte más superficial. Son muy frecuentes en adultos. No causan dolor y no tienen más importancia que la estética.

Fractura Cuspídea.

fractura-cuspidea
Cuando un trozo de la superficie masticatoria de un diente se parte (frecuentemente alrededor de un empaste), se llama fractura cuspídea. Normalmente no afectan a la pulpa, y el dentista puede repararlo mediante un empaste o una corona sobre la zona dañada.
Si tienes un diente fisurado y respirar por la boca o beber líquidos fríos te causa dolor, muerde una gasa húmeda para aliviar los síntomas hasta que llegues a la clínica dental. Nunca utilices medicaciones que se apliquen directamente sobre el diente.

Diente fisurado.

diente-fisurado

Un diente fisurado supone una fisura que se extiende desde la superficie masticatoria hacia la raíz verticalmente. El diente todavía no está separado en 2 partes, aunque la fisura puede extenderse poco a poco. Un diagnóstico temprano es de vital importancia para salvar el diente. Si la fisura se ha extendido hasta la pulpa, el diente puede tratarse mediante una endodoncia y una corona para prevenir la expansión de la fisura.

Sin embargo, si la fisura se extiende por debajo de la encía, ya no se puede tratar, el diente no puede ser salvado y tendrá que ser extraído. Es por esto que el diagnóstico temprano es muy importante. Un diente fisurado que no se trata, irá empeorando continuamente, dando como resultado final la extracción del mismo.

Diente partido.

diente-partido
Muy frecuentemente, un diente partido es la evolución de un diente fisurado. El diente partido se caracteriza por presentar una brecha entre dos fragmentos que pueden ser separados. El diente partido no se puede salvar conservando toda su estructura. Sin embargo, la localización y profundidad de la brecha determinarán si alguno de los fragmentos puede ser salvado y restaurado.

Fractura Vertical de la raíz

fractura-vertical-de-la-raiz
Las fracturas verticales pueden empezar en la raíz y extenderse hacia la corona. Normalmente no muestran sintomatología, por lo que es frecuente que pasen desapercibidas. Normalmente se suele descubrir el problema cuando el hueso y la encía circundantes se infectan. El tratamiento más normal es la extracción, pero en ocasiones se puede optar por eliminar el trozo de la raíz que contiene la fisura.

Si lo trato, ¿mi diente se va a curar por completo?

A diferencia de los huesos, los dientes no se reparan cuando se parten. A pesar del tratamiento, algunas fisuras pueden continuar extendiéndose hasta terminar partiéndose, dando como resultado la pérdida del diente. Coloras una corona (o funda), proporciona la máxima protección posible, pero no garantiza el éxito en todos los casos.

El tratamiento del diente fisurado es importante, ya que eliminará el dolor, y reducirá las posibilidades de que se acabe partiendo. Una vez tratados, la mayoría de los tientes fisurados proporcionan una función masticatoria correcta y cómoda durante años.

¿Qué puedo hacer para prevenir las fisuras dentales?

Aunque las fisuras no son 100% prevenibles, puedes seguir estos consejos para minimizar la posibilidad de que ocurran.

• No mastiques objetos duros, como hielo, bolígrafos, palomitas sin hacer, etc.
• No aprietes o rechines los dientes.
• Si aprietas o rechinas los dientes por la noche, pregunta a tu dentista acerca de la férula de descarga.
• Usa protectores bucales si practicas deportes de contacto.

 

Consejos para mantener a raya la sensibilidad dental

Lucía se lavaba los dientes cuidadosamente después de cada comida, utilizaba seda dental con frecuencia para eliminar los restos de comida que el cepillo no alcanzaba y visitaba con regularidad a su dentista de confianza. Sin embargo, con la llegada del verano, comenzó a notar que algo no marchaba del todo bien en su boca.

Saborear ese delicioso helado que antes tanto placer le proporcionaba se había convertido en algo incómodo y hasta doloroso. Lo mismo ocurría con los granizados. Lucía no sabía por qué, pero la sensibilidad de sus dientes le estaba jugando una mala pasada y era consciente de que tenía que ponerle remedio.

sensibilidad-dental-clpadros-mejor-clinica-dental-barcelona-dibujo.jpg

El caso de Lucía afecta a una de cada cuatro personas. Padecer sensibilidad dental es algo muy común pero, al contrario de lo que se piensa, se trata de un síntoma que puede estar avisando de una patología más grave, por lo que es fundamental acudir a nuestro dentista de confianza y ponernos en sus manos para dar con la causa del problema y, de esta forma, encontrar una solución.

En esta nueva entrada del blog de Vélez y Lozano, tu clínica dental en Murcia capital que presta servicios en todas las especialidades odontológicas: periodoncia, ortodoncia, cirugía oral, odontopediatría, prótesis, etc., queremos ofrecer algunas claves para mantener a raya la sensibilidad dentinaria y profundizar sobre sus posibles causas.

Lo cierto es que, casi todos, en alguna ocasión, hemos experimentado molestias en nuestros dientes al tomar alimentos o bebidas muy frías o calientes. Para descartar si se trata de un problema realmente grave, la primera medida es visitar a nuestro odontólogo. Él analizará hasta qué punto está dañado el esmalte de nuestros dientes y evaluará nuestras encías, comprobando si existe una retracción de las mismas.

Hipersensibilidad-dental-blog-vida-es-salud-3.jpg
Entre las diversas causas que pueden generar la sensibilidad dental se encuentra el hecho de ingerir productos demasiado ácidos en nuestra dieta (zumo de limón, refrescos, medicamentos como la aspirina, etc.) o cepillarnos los dientes con demasiado fuerza, lo que podría estar erosionando el esmalte de nuestros dientes.

Hay que prestar especial atención a la enfermedad periodontal, que puede incluso derivar en la pérdida de piezas dentales si no se trata, además de otras posibles causas como fracturas dentales, padecer reflujo gastro-esofágico, caries que no han sido debidamente tratadas y empastes defectuosos o con filtraciones, entre otros factores.

Los dentistas recomiendan usar un cepillo de dientes apropiado (cuyas cerdas no sean demasiado agresivas), renovar el mismo cada tres meses y emplear dentífricos específicos contra la sensibilidad. Con todo, lo esencial es acudir a las pertinentes revisiones con el dentista y acudir a una clínica de inmediato si el problema va a más.

Hipersensibilidad-dental-blog-vida-es-salud-3.jpg

Los murcianos, entre los españoles que menos se cepillan los dientes

Si alguna vez se han preguntado acerca de los hábitos de higiene en nuestro país, sepan que Fundación Dental Española, en colaboración con Oral-B y el Consejo de Dentistas, realiza periódicamente una encuesta poblacional de referencia en el sector de los profesionales de la salud bucodental, y hoy os traemos los resultados desde Vélez y Lozano.

Denominado, el Libro Blanco de la Salud Bucodental, la última edición de esta interesante foto fija de nuestros hábitos ha sido publicada recientemente, con datos de 2015.
Partiendo de una encuesta basada en una muestra de mil entrevistas individuales, el Libro Blanco nos da una perspectiva general muy ajustada, ya que se tienen en cuenta factores como las diferencias poblacionales entre diferentes áreas geográficas, o el número de la población masculina y femenina en nuestro país.

Los resultados del pasado año muestran elementos que nos hacen pensar en un avance, tanto de la preocupación por nuestra salud en este aspecto, como acerca de nuestros hábitos de higiene al respecto. En torno al 80 % de las personas encuestadas afirman cepillarse los dientes dos o más veces cada día, lo cual representa un dos por ciento más que la última de estas encuestas, realizada en 2010.

Lo llamativo es que el área de Levante comparte, junto con el noreste, el más bajo índice de personas que se cepillan los dientes al menos dos veces al día. 74 % Levante, y 72 % el área Noreste. Para este estudio, el área Este o Levante está comprendida por las comunidades de Castellón, Valencia, Alicante, Murcia y Albacete.

Murcianos Cepillado V&L
Por otra parte, los más rezagados a este respecto son los mayores de 65 años, franja poblacional en la que el porcentaje de aquellos que se cepillan los dientes con la suficiente asiduidad cae por debajo del 70 %, llegando al 68 % en la muestra general.
Las mujeres, sin embargo, son de lejos las que observan unos hábitos de higiene bucodental más saludables, pues nada menos que un 34% de las mujeres afirmó cepillarse los dientes al menos tres veces al día, mientras que un 52 % declaró hacerlo dos veces al día. El resultado es un nada desdeñable 86 %, que contrasta con los datos obtenidos de las encuestas realizadas a hombres, en las que tan solo un 74 % tendría el hábito del cepillado entre su rutina de higiene cotidiana.

Breaking Bad o cómo la metanfetamina acaba con tus dientes

La metanfetamina se ha convertido en los últimos años en una droga muy popular. Aunque afortunadamente es muy poco común en Europa, la meta o ‘meth’ –como se la conoce en Estados Unidos- está causando estragos entre la población norteamericana.

Vuelta a poner de moda, en parte por la exitosa serie norteamericana Breaking Bad, la metanfetamina es en la actualidad una de las sustancias más peligrosas y un verdadero quebradero de cabeza para la salud pública en América del Norte, donde se ha convertido en la droga favorita de tribus urbanas, desde hipsters a raperos, llegando a alcanzar niveles de culto para la Generación Y. Su peligro radica no solo en su eficiente capacidad adictiva, sino en el rápido y brutal deterioro físico que provoca en aquellos que caen en sus redes.

Una de las secuelas más horribles para aquellos que logran escapar de la adicción es la conocida en inglés como ‘meth mouth’ o boca de meta. Una catalogación propia para una serie de daños bucodentales tan severos y extendidos que llegan a asustar a los profesionales, y desde Vélez y Lozano os vamos a explicar el por qué.

Breaking-Bad-ultima-escena_reference
¿Cómo se produce este horrible deterioro?

La metanfetamina produce xerostomía aguda, es decir, una disminución de la saliva que llega a ser práctica ausencia en el caso de los adictos crónicos. Dado que la saliva es la principal protectora contra las bacterias que atacan nuestros dientes y encías, la caries suele hacerse con el control de los dientes de manera masiva y rápida.

A esto se le suman dos factores clave: la ingesta de bebidas carbonatadas, las cuales no sólo debilitan la dentina, sino que además están compuestas de azúcares que sirven de alimento las bacterias. Estas se multiplican de forma exponencial en la línea que separa las encías de los dientes, produciendo enfermedad periodontal.

Por otro lado, dada la euforia continuada y el número de horas que un adicto a la metanfetamina pasa despierto, la dieta se transforma en una ingesta baja en nutrientes. La paranoia hace su aparición, junto con el bruxismo –rechinar y apretar los dientes-, llegando a producir astillamientos e incluso roturas de piezas.

El resultado de todos estos factores en la mayoría de los casos de ‘boca de meta’ acaba con la pérdida de varias piezas dentales, múltiples caries, enfermedad periodontal aguda, pérdida del gusto, incapacidad para masticar, etc. Las consecuencias indirectas de estos problemas ahondan en la adicción, ya que la autoestima se pierde y cunden el abandono y la depresión.

Sexo oral y las ETS de la boca

Puede parecer increíble, pero muchas personas aún desconocen que numerosas enfermedades de transmisión sexual pueden contagiarse y afectar a nuestra boca, manteniendo sexo oral sin protección. Esta semana, desde el blog de la clínica Vélez & Lozano nos proponemos ofrecer a nuestros lectores una breve guía acerca de este tipo de afecciones, su sintomatología, así como las medidas de precaución y diagnóstico.

Entre las ETS o enfermedades de transmisión sexual que afectan más comúnmente a nuestra boca están el herpes, la clamidia, la gonorrea y la sífilis, además del temido virus del papiloma humano, que en ocasiones puede derivar en cáncer orofaríngeo. Además de estos sospechosos habituales, existen otras enfermedades como algunos tipos de hepatitis que también pueden contraerse como resultado de practicar sexo oral sin precauciones, ya que las mucosas entran en contacto y se produce el contagio.

Es importantísimo saber que muchas de estas enfermedades permanecen asintomáticas en multitud de pacientes. Esto agrava la situación, ya que cuando se ignora que se padece un problema de salud, la probabilidad de contagio crece de forma exponencial. La protección durante la práctica de sexo oral –especialmente con nuevas parejas- es clave a la hora de evitar este tipo de problemas.

22695819848e4832a91e16be4ab80005_620x350

En las ocasiones en que podemos encontrar sintomatología evidente, los síntomas más comunes dependen del tipo de patología, y la mayoría de ellos pueden confundirse con otras muchas afecciones de menor gravedad. Los más característicos de las ETS bucales son aftas, chancros o ampollas en el interior de la cavidad bucal, pudiendo localizarse en la lengua, paladar, etc., e incluso en la faringe. Si bien algunas pueden parecerse al herpes que aparece en los labios, otras pueden surgir a modo de bulto o  bultos (caso del VPH o la sífilis) o simplemente de heridas abiertas que supuran secreciones que pueden ir desde el blanco, pasando por el amarillo hasta el verdoso.

Tanto a modo de prevención como de tratamiento, el mejor consejo es visitar la consulta de nuestro dentista de manera regular. El conocimiento del profesional de la odontología de nuestra salud bucodental a lo largo de nuestra vida es un seguro cuando se presentan problemas, ya que el conocimiento específico de nuestro caso le ayuda a diferenciar entre aquellas afecciones a las que el paciente es más proclive individualmente –faringitis, herpes labial, amigdalitis o aftas- de aquellas manifestaciones menos comunes, que pueden ayudar a un diagnóstico precoz de este tipo de dolencias.